EPIDEMIOLOGÍA Y FACTORES DE RIESGO EN EL CÁNCER DE MAMA

cancer de mama

El cáncer de mama es el segundo tipo de neoplasia maligna más común en el mundo y el más frecuente entre las mujeres (tanto en los países más desarrollados y los menos desarrollados). Supone la primera causa de mortalidad en mujeres con edades comprendidas entre los 35 y 59 años. Se estima que se producen 1,67 millones de nuevos casos de cáncer al año (GLOBOCAN 2012) , aproximadamente el 25 % de todos los cánceres.

Las tasas de incidencia varían casi cuatro veces entre las diferentes regiones del mundo, desde 27 / 100.000 en el África central y Asia oriental y el 96/100.000 en Europa Occidental. En Europa afecta cada año a más de 300.000 mujeres. Cada vez, son más las mujeres jóvenes que contraen cáncer de mama; se estima que el 35% de las mujeres con cáncer son menores de 55 años, y que el 12% son menores de 45 años. En España se estima que se diagnostican 27.000 casos de cáncer de mama y 6.000 mujeres fallecen al año por esta causa.

La incidencia de cáncer de mama está aumentando en el mundo en desarrollo debido a la mayor esperanza de vida, el aumento de la urbanización y la adopción de modos de vida occidentales.

Supone la quinta causa de muerte por cáncer en general, pero es la causa más frecuente de muerte por cáncer en las mujeres en las regiones menos desarrolladas (324 000 defunciones, 14.3 % del total), y la segunda en las regiones más desarrolladas (198.000 muertes, 15,4%) tras el cáncer de pulmón. En Europa fallecen 88.000 mujeres y unos 1.000 hombres al año por este motivo.

Las diferencias en las tasas de mortalidad entre las diferentes regiones del mundo son menores que las diferencias en la incidencia, ya que la supervivencia es más favorable en las regiones desarrolladas a pesar de la alta incidencia, la mayoría (más del 60%) de las defunciones por esa causa se registran en los países en desarrollo.

Las tasas de supervivencia del cáncer mamario varían mucho en todo el mundo, llegando hasta el 80% en países desarrollados como América del Norte, Suecia y Japón, siendo menor, con cifras inferiores al 40% en los países en vías de desarrollo.

La supervivencia por cáncer de mama en los países de nuestro entorno ha mejorado notablemente en los últimos 20 años (anualmente se incrementa la supervivencia por este tumor un 1,4%). Las mejoras en el diagnóstico precoz y en los tratamientos ha permitido que la supervivencia global a los 5 años del diagnóstico de este tumor sea del 82,8% en España (Eurocare-4), por encima de la media europea y similar a los países con las mejores cifras de supervivencia.

En las últimas décadas las tendencias de mortalidad e incidencia de este tumor se han invertido, lo que sugiere que tanto las políticas de prevención primaria como secundaria y la mejora en los tratamientos están siendo efectivas.

Respecto a los Factores de Riesgo que intervienen en la aparición del cáncer de mama, son bien conocidos varios de ellos, sin embargo, en la mayoría de los casos, no es posible identificar factores de riesgo específicos (IARC, 2008).

  • Los antecedentes familiares de cáncer de mama multiplican el riesgo por dos o tres. Algunas mutaciones, sobre todo en los genes BRCA1, BRCA2 y p53, se asocian a un riesgo muy elevado de ese tipo de cáncer. Sin embargo, esas mutaciones son raras y explican solo una pequeña parte de la carga total de cáncer mamario.
  • Los factores reproductivos asociados a una exposición prolongada a estrógenos endógenos (menarquia precoz, una menopausia tardía, nuliparidad, una edad madura del primer parto…) figuran entre los factores de riesgo más importantes del cáncer de mama (Pike et al., 2007).
  • Las hormonas exógenas conllevan un mayor riesgo de cáncer de mama, por lo que las usuarias de anticonceptivos orales y de tratamientos de sustitución hormonal tienen más riesgo que las mujeres que no usan esos productos.
  • La lactancia materna tiene un efecto protector (IARC, 2008).
  • Otros factores de riesgo modificables como el tabaco, el alcohol, el sedentarismo, la obesidad, alto consumo de grasa, el menor consumo de folatos, exposición a plaguicidas, la exposición precoz a altas dosis de radiaciones ionizantes, contribuyen a la carga global de cáncer de mama. El 21% de todas las muertes por cáncer de mama registradas en el mundo son atribuibles al consumo de alcohol, el sobrepeso y la obesidad, y la falta de actividad física (Danaei et al., 2005). Esa proporción podría ser mayor en los países de ingresos altos (27%), y el factor más importante fue el sobrepeso y la obesidad.
  • La densidad de la mama es otro factor que se ha estudiado como un fenotipo de riesgo para el cáncer de mama. En una revisión sistemática respecto al riesgo en las mujeres entre 40-49 años (Nelson, 2013) se concluye que mamas extremadamente densas y los familiares de primer grado con cáncer de mama se asocian con un aumento de riesgo de cáncer de mama 2 veces mayor en las mujeres de 40 a 49 años.

Las estrategias de prevención primaria (prevención de la aparición del tumor) aunque prometedoras, actualmente no pueden eliminar la mayoría de los casos de cáncer de mama, por ello la prevención secundaria (detección precoz con vistas a mejorar el pronóstico y la supervivencia de esos casos) sigue siendo la piedra angular del control del cáncer de mama, y la radiología, y en especial la implantación de los programas de Cribado Poblacional de cáncer de Mama, en este sentido, tiene un papel fundamental.

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